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Según el diccionario la palabra significa «cualidad de lo que puede ser dañado física o moralmente».

La vulnerabilidad nos hace  débiles, nos despoja de nuestra habitual energía, nos expulsa de nuestro eje dejándonos frágiles, provocando desconcierto, miedo y muchas veces como consecuencia: ansiedad.

La incertidumbre, el no saber como afrontar una situación, nueva, o que va a acontecer nos convierte en vulnerables.

Y suele ser desagradable para nosotras sentirnos así antes los cambios que vamos registrando cada vez que soplamos una vela mas de la tarta.

Cada vez que no nos reconocemos en nuestra piel o en nuestros pensamientos, cada vez que nuestra palabra o nuestra acción pareciera no ser nuestra.

Tenemos una sensación de estar expuestas y desnudas ante el futuro.

Vivimos épocas de zozobra e inseguridad, donde nuestros miedos, y temores ancestrales nos asedian.

Estamos acostumbradas a tener seguridades, o a creérnoslas.

Seguridades que nos afiancen en el presente y nos permitan proyectarnos al futuro. Al vernos envejecidas sentimos falta de tiempo, nos da miedo.

La consciencia de que nos queda menos tiempo por vivir que el ya vivido puede actuar en contra nuestro.

Aumenta nuestra vulnerabilidad y ésta nos convierte en seres indefensas, inestables. 

Después de la sorpresa inicial, aparece la angustia y la ansiedad como respuesta.

La incertidumbre, «la falta de certezas», nos puede dejar paralizadas.

Es imprescindible dotarnos de herramientas que den respuesta a nuestra nueva realidad, que no se convierta en una situación crónica sin esperanzas, sin horizonte.

  ¿Qué herramientas pueden sernos útiles?

Ante los pensamientos complusivos

Observar nuestros pensamientos recurrentes, no dejar que nos dominen los pensamientos negativos.

Cuando nos enfrentamos a situaciones estresantes nuestro cerebro genera muchas respuestas que no se ajustan a la realidad.

Ante la realidad 

Enfocarnos en el presente: Identificar en qué tiempo se están dando tus pensamientos.

En momentos de incertidumbre es fácil que el pensamiento pueda viajar al futuro, como un intento de control inconsciente, generando impotencia y tristeza. 

Sin embargo, el único tiempo que existe, y que realmente puedes gestionar, es el AQUÍ Y EL AHORA.

 Ante la necesidad de controlar

Identifica qué puedes mantener bajo control y qué no. 

Ser conscientes de que hay variables que no dependen de nosotras.

Si nos tomamos la molestia de escribirlas puede ayudarnos a liberar tensión acumulada.

Protegernos, cuidarnos

 Cuidar y ayudar a los demás dentro de nuestras posibilidades.

El miedo a envejecer, el miedo a morir, a que esta película donde soy la protagonista se acabe.

* ¿Cómo hago para dejar de tener miedo?

* ¿Qué pasará con tu vida ahora que envejeces?

* ¿Voy a ser capaz de reinventarme ?

* Cómo va a seguir siendo mi vida?

Ante la identificación

Aceptación

Acepta que no puedes controlarlo todo: 

Tras identificar qué depende de mí y qué no, tener una actitud de aceptación.

Acepta que estás sintiendo incertidumbre porque la situación actual no es fácil.

Una vez hayas aceptado la situación encontrarás la tranquilidad.

Ante la tormenta emocional

Sé consciente de las emociones que te generan.

Identificar cómo me estoy sintiendo, me dará más posibilidades de poder gestionar y permitirme esa emoción, en lugar de esconderla o luchar contra ella.

 Es importante dejarnos sentir.

Ante las oportunidades

Centrarnos y focalizarnos en nuestros objetivos.

Adaptar mi trabajo, ideal para reorganizar tu tiempo 

Reinventarte, un día más.. siempre.

Divertirme más, es fundamental reír y disfrutar de cada momento.

Aprender algo que siempre quisiste, porque si, porque te lo mereces.

Algo  pendiente, es importante mantener un proyecto de vida diverso y no dejar cosas en el tintero. 

Tiempo libre, fundamental vivir tiempo de calidad.

Ayudar a otros, una forma generosa de compartir tu sabiduría.

Conocer gente nueva, imprescindible para vivir plenamente.

Centrarte  en las nuevas oportunidades, te hará crecer como persona y facilitará que no te ancles  en el lamento, la rabia o la impotencia. Cuídate y cuida.

Más que nunca procura mantenerte activa, practica Yoga, Meditación, ejercita la Respiración Consciente.

Procura mantener hábitos saludables y continúa en movimiento.

Toma las riendas de tu vida y decide vivir plena y consciente en plenopausia

Como especie, poseemos la capacidad de flexibilidad y adaptación., no lo olvides.

Disfruta de lo que la vida te da en cada momento y ten presente que «todo pasa».

Un abrazo, Gra

Libro Recomendado: El poder del ahora de Eckhart Tolle.

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