“Enamórate de ti, de la vida y luego de quien tu quieras” Desconocido

Es sencillamente la mejor introducción, el amor hacia nosotras mismas es la base del autocuidado

En nuestra vida, especialmente después de los 50 años, la movilidad se vuelve un recurso indispensable, que nos permite abrazar nuevas experiencias con confianza y vitalidad. 

No es sólo la capacidad de movernos físicamente, o de ampliar el rango articular. Sino de abrir una puerta hacia la independencia, la vitalidad y el bienestar en todas las áreas de nuestra vida.

La movilidad nos brinda la libertad de explorar el mundo que nos rodea, de abrazar nuevas experiencias y de mantenernos activas en todos los aspectos. Nos permite levantarnos cada mañana con la certeza de que somos capaces de afrontar los desafíos que el día nos presenta, ya sea dando un paseo matutino, disfrutando de una clase de yoga, o explorando nuevos lugares y culturas.

Preservar nuestra movilidad no sólo es una cuestión física, sino también emocional y mental. Nos ayuda a mantenernos en sintonía con nuestro cuerpo, a conectar con nuestras emociones y a nutrir nuestra mente con nuevas ideas y aprendizajes. Es una fuente de energía y vitalidad que nos impulsa a seguir adelante con pasión y determinación.

Además, es una aliada en la prevención de enfermedades y lesiones. Nos ayuda a fortalecer nuestros músculos y articulaciones, a mejorar nuestra postura y equilibrio, y a reducir el riesgo de caídas y lesiones. Nos permite disfrutar de una vida activa y vibrante, sin que el miedo a perder nuestra independencia nos detenga.

Por eso, te invito a abrazar tu movilidad con gratitud y determinación. Aprovecha cada oportunidad para moverte, para explorar nuevos horizontes y para cuidar de ti misma en todos los aspectos. ¡Tu movilidad es tu mayor tesoro, cuídala y disfrútala al máximo!

Para mantener tu movilidad es esencial incorporar una amplia variedad de actividades y explorar nuevos movimientos. Desde ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar y practicar yoga hasta desafiar tu cuerpo con movimientos más dinámicos y energizantes, como el baile la clave está en diversificar tu rutina de ejercicios.

Flexibiliza tu cuerpo y muévelo de manera consciente en diferentes planos y con diferentes rangos articulares. Dedica tiempo a movilizar y fortalecer cada parte de tu cuerpo, desde los músculos más grandes hasta las articulaciones más pequeñas. La flexibilidad y la movilidad son como un baile fluido entre fuerza y ​​elasticidad, así que asegúrate de equilibrar ambos aspectos en tu práctica.

Además, es importante realizar movimientos que imiten las acciones naturales que realizas en tu vida diaria. Practica levantarte de una silla con buena postura, agacharte para recoger objetos del suelo utilizando tus músculos centrales y la técnica adecuada, y subir y bajar escaleras o bancos para fortalecer tus piernas y mejorar tu equilibrio.

No subestimes el poder de la incorporación del equilibrio y la coordinación en tu rutina diaria. Puedes integrar ejercicios de equilibrio mientras cocinas, manteniendo una postura firme y centrada, o jugando con el equilibrio sobre una pierna mientras realizas tareas domésticas. Estas actividades no sólo fortalecen tu cuerpo, sino que también estimulan tu mente y mejoran tu concentración.

Recuerda que cada movimiento cuenta y cada pequeño paso te acerca a una mayor libertad y vitalidad en tu vida diaria. ¡Así que sigue explorando, experimentando y disfrutando del placer de moverte de manera consciente y fluida en cada momento!

Te dejo 6 ejercicios que trabajan las principales articulaciones del cuerpo 

Cuello:

Inclinación lateral del cuello: Inclina suavemente la cabeza hacia un lado, llevando la oreja hacia el hombro. Mantén la posición durante unos segundos y luego cambia de lado.

Rotación del cuello: Gira la cabeza lentamente hacia un lado, llevando la barbilla hacia el hombro. Regresa a la posición inicial y repite hacia el otro lado.

Hombros:

Rotación de hombros: Gira los hombros hacia atrás en círculos amplios, manteniendo los brazos relajados a los lados del cuerpo. Luego, realiza rotaciones hacia adelante.

Estiramiento de brazos cruzados: Cruza un brazo sobre el pecho y sostén el codo con la otra mano. Estira suavemente el brazo cruzado hacia el pecho y mantén la posición.

Espalda:

Flexión hacia adelante: Siéntate en una silla con los pies apoyados en el suelo. Inclínate hacia adelante desde la cintura, dejando que los brazos cuelguen hacia el suelo. Mantén la posición durante unos segundos y luego vuelve a la posición inicial.

Rotación de tronco: Siéntate en una silla con la espalda recta. Gira el torso hacia un lado, colocando una mano en el respaldo de la silla y la otra en el muslo opuesto. Mantén la posición y luego repite hacia el otro lado.

Caderas:

Elevación de rodilla: De pie, levanta una rodilla hacia el pecho y sostén la posición durante unos segundos. Luego, baja la pierna y repite con la otra rodilla.

Estiramiento de cadera: Siéntate en el borde de una silla y cruza una pierna sobre la otra. Inclínate ligeramente hacia adelante desde la cintura hasta sentir un estiramiento en la cadera. Mantén la posición y luego cambia de pierna.

Estos ejercicios son excelentes para mejorar la movilidad y mantener la flexibilidad en las principales articulaciones del cuerpo. Recuerda hacerlos con suavidad y sin forzar, prestando atención a las sensaciones de tu cuerpo en todo momento.

⚠️¿Te gustaría explorar formas de vivir con energía y vitalidad durante la menopausia?

🎁Descárgate la guía 

“5 CLAVES PARA VIVIR EN PLENOPAUSIA”

 NO te pierdas nada

subscribepage.io/Suscripcion_rrss

🎧Podcasts sobre yoga, salud y bienestar

spoti.fi/3gG0Pfe

 👀Canal de YouTube YogaSohamGraciela 

bit.ly/3Lr4YSw

📍Instagram YogaSohamGraciela

⚠️TELEGRAM SIENTETEPLENA

https://t.me/ysg2023

Encuentro de Mujeres “Menopausia y Yoga”

Si te ha gustado ¡compártelo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *